Y yo sin saberlo...
He tenido que enterarme por otra persona, y yo sin sospechar nada. ¿Cómo ha podido ocultarme su doble vida? Dios, qué engañada me tenía todos estos años...
Aquí está, tan guapa, parece que no ha roto un plato en su vida. ¿Quién me iba a decir a mí que mi gata había viajado a Japón? ¿Cómo pudo hacerlo? ¿Cómo no me enteré? Si no me creéis, las pruebas están en ese enlace.
http://www.cats-blog.com/?p=3831
Y no solo es porque me ha ocultado que es viajera y que trabaja para Lonely Planet, sino que además me muero de envidia porque ha ido a Japón.
Menos mal que siempre hay alguien con buena intención que nos abre los ojos...

























theo dijo
Jajajaja! Ah, pérfida gata! Viajando al trono del crisantemo sin invitarte! Te envío una de las pequeñas historias del señor K, de Berthold Brecht:
Al señor K. no le gustaban los gatos. Le parecían poco amigos de los humanos; de modo que él tampoco era su amigo. “Si tuviéramos los mismos intereses”, decía, “su comportamiento poco amistoso me sería indiferente.” Pero al señor K. no le gustaba ahuyentar los gatos de su silla. “Echarse a descansar es un trabajo”, decía, “que merece tener éxito.” Cuando los gatos maullaban delante de su puerta, se levantaba de la cama, incluso si hacía frío, y los dejaba entrar en el calor del hogar. “Su pensamiento es sencillo”, decía, “cuando llaman, uno los deja entrar. Si uno deja de abrirles la puerta, dejan de llamar. Llamar es un progreso”.
8 Abril 2008 | 11:31 AM