Doctor en Alaska
Esta mañana me he acordado de una de mis series favoritas, Doctor en Alaska. Yo era una de esas personas que resistía hasta las tantas para verla, porque cada vez la ponían más tarde. Eso solo lo soportábamos los que somos como las lechuzas, noctámbulos. Por desgracia hace mucho que no la reponen.
Hoy he traído dos secuencias curiosas. La primera es de Chris, el memorable locutor de pasado turbio que se convierte en una especie de filósofo-artista. En la escena, lee un poema de Robert Burns.
Y en la segunda escena, aparecen Ed, el cinéfilo del pueblo y Ruth Anne. Es una escena buenísima, en la que Ed le regala a su amiga un pedazo de tierra para que sea su tumba. Y lo que piensa ella es... No, tenéis que verla.
Espero que os gusten.
























musica-en-vena dijo
Caray, mira tu la suerte de la abuelita, poder bailar sobre su propia tumba. Años ya de esta serie, uno de las joyas televisivas que más me gustaron en su momento. Tienes razón, pena que no la vuelvan a emitir.
Venga, un saludo Selene!!
14 Mayo 2008 | 11:19 AM