Los samuráis (2ªparte)
En mi anterior post había dejado a la familia Minamoto en su momento de éxito, tras establecer el Shogunato como algo estable. Pero la alegría les duró poco, porque después de tres generaciones de shogunes en su familia, empezaron unas nuevas guerras civiles. Otro clan había arrebatado el poder a los Minamoto y el Emperador Go-Toba quería recuperar su poder imperial. Proscribió al nuevo clan, y comenzó la guerra conocida como Shokyu entre 1219 y 1221. Hubo una gran batalla y perdió la tropa del Emperador, por lo que tuvo que exiliarse. Los samuráis ganaban así mayor poder.
Después Kublai Khan quiso dominar Japón, como había conseguido hacer con China. Comenzaron las invasiones de los mongoles. La primera fue en el año 1274 y por primera vez en mucho tiempo, en enemigo estaba fuera, y no era una guerra civil. La diferencia entre los japoneses y los mongoles sobre la idea de luchar era enorme. Las armas que usaron los mongoles fueron las catapultas y lluvias de flechas, que sorprendieron a los samuráis, acostombrados a usar el arco y la flecha de otra forma. Solo se libraron gracias a una gran tormenta que obligó a los mongoles a retirarse.
El segundo intento de invasión fue el año 1281, y los japoneses se encomendaron a la diosa Amaterasu, la diosa del sol. Hubo un gran tifón que destruyó la flota de los mongoles. Se le conoce como Viento Divino o Banzai (que era lo que gritaban los kamikazes antes de morir).
Tras ese intento de dominación extranjera, los japoneses volvieron a enfrentarse entre ellos. Mientras la familia Hōjō disfrutaba del poder del shogunato, el Emperador Go-Daigo quiso recuperar su poder y después de escapar del ejército del Shogun, el Emperador se refugió con unos monjes guerreros, llevándose las insignias imperiales. El Shogun intentó poner en el trono a otra persona de la familia del Emperador, pero no pudieron, porque no tenían esas insignias (los japoneses, que son ceremoniosos para todo).
El Emperador consiguió el apoyo de un samurái llamado Kusunoki Masashige y del príncipe Morinaga. Se enfrentaron con las tropas del Shogun, desde un castillo, con inferioridad numérica, y viendo que no podían ganar, quemaron el castillo para que les dieran por muertos. Al año siguiente, después de trazar una estrategia mejor, se enfrentaron a las tropas del Shogun y llegaron a Kioto, ganando la batalla para el Emperador. Kusunoki Masashige siempre fue fiel al Emperador y murió por él, convirtiéndose en un símbolo en Japón durante la Restauración Meiji. Esa fidelidad a su señor es una de las virtudes de los samuráis. Esto se conoce como Restauración Kenmu.
Después de vencer al clan Hōjō, asumió el Shogunato Ashikaga Takauji (primero el apellido y después el nombre), que ayudó al Emperador a vencer. Pero esperaba una recompensa mayor, y se rebeló, provocando las iras del Emperador. Se enfrentó al samurái Kusunoki Masashige, y como este último no logró vencer, se suicidó con sus tropas. Este suicidio se conoce como seppuku (que era distinto para mujeres y hombres, ya lo contaré...). Como he dicho antes, se le considera un símbolo en Japón, por su fidelidad al Emperador.
Lo que ocurrió después fue que el Shogun decidió nombrar otro Emperador, y durante un tiempo hubo dos cortes, una en Kioto, y otra en Yoshino. En 1392 los dos linjes imperiales se unificaron.
Este es el pabellón Dorado, o Kinkakuji, que se encuentra en Kioto.




















harukaze dijo
Muy interesante esta historia de los samurais, Selene; sé alguna cosilla por lecturas (El Bushidô, Hagakure) pero la historia anterior al s. XV me es completamente desconocida. Seguiré con atención los próximos posts.
:) Besos.
24 Agosto 2008 | 11:51 PM