Samuráis (6ª parte)
Aquí vuelve la moderna samurái de La Coctelera.
Para ver los anteriores post sobre este tema que he publicado, os dejo un enlace. http://www.espacioblog.com/selenedenebulae/categoria/japon
Y ahora continúo donde lo dejé la última vez.
Me había quedado en que en 1639 se había promulgado un edicto de fronteras cerradas en Japón para evitar el contrabando con barcos extranjeros. Y no solo por eso, sino también para evitar la influencia en general de todo lo extranjero, especialmente de los misioneros católicos. Utilizaban un término despectivo contra cualquier extranjero, gaijin (que no significaba precisamente bonito).
Los samuráis estaban en decadencia tras haberles prohibido la práctica de las Artes Marciales y que se batieran a duelo.
Antes de hablar del siguiente periodo en japón que es la Restauración Meiji, y que supone un salto en el tiempo muy grande, quiero explicaros algunas cosas que he ido adelantando. Por ejemplo, sobre el seppuku, que era el suicidio ritual. Había diferencias entre hombres y mujeres respecto a lso suicidios. Ya expliqué que el seppuku podía ser voluntario o no. Voluntario, por ejemplo para evitar caer en manos del enemigo, o para seguir al señor tras su muerte, porque no había peor desgracia para un samurái que perder a su señor.
En el caso de los hombres, se practicaba de la siguiente forma:
El samurái que iba a suicidarse de esta manera bebía sake y escribía un poema de despedida, llamado zeppitsu o yuigon sobre su abanico de guerra. Iba vestido de blanco, que es el color que usan ellos como nosotros el negro. Se arrodillaba en la posición seiza (que todos los que practicamos Artes Marciales japonesas conocemos muy bien) y se abría el kimono. Para matarse usaban un tanto, que es una daga.
Tanto
La envolvían en papel de arroz y después se lo clavaban por el lado izquierdo con el filo hacia la derecha; cortar hacia la derecha firmemente y después tenían que volver al centro para terminar con un corte vertical hasta casi el esternón. Como esa era una muerte muy lenta y dolorosa, existía la figura del kaishaku, que ayudaba a quien se practicaba el seppuku y que solía ser elegido por él. Tenía que permanecer de pie al lado del practicante y decapitarlo en el momento apropiado, que solía ser pactado con él por el que se suicidaba. Este hacía una señal y el kaishaku le decapitaba con la katana.
Katana
En el caso de las mujeres nobles, el seppuku se podía practicar también para evitar caer en manos del enemigo, para seguir a su esposo tras su muerte o a su señor, etc. El procedimiento era distinto. Para empezar, se le llamaba jigai, suicidio a secas. Antes de empezar, la mujer, también vestida de blanco, se ataba por los tobillos o las rodillas, para que al morir no cayera con las piernas abiertas. En lugar de abrirse el vientre, se seccionaban la carótida, en el cuello, con una daga de doble filo llamada kwaiken.
Kwaiken





















elegallerani dijo
Tendré que ponerme al día con los anteriores. De momento leo este. Gracias.
BSS
25 Septiembre 2008 | 12:56 PM