De profundis
Y te vas alejando, lentamente, de este mundo, sintiéndote exhausta. Solo queda fuerza en tu mirada de ojos grandes y claros, porque tu cuerpo se consume. No sientes rencor por el final que te ha tocado, sino cansancio y un amor infinito por los tuyos, que siempre guardarán algo de ti en sus almas. Sus ojos son un reflejo de los tuyos, y quienes les miremos, te veremos a ti, en sus rostros. Solo se va tu cuerpo, porque todos te recordaremos. Duerme, duerme y descansa, tranquila, sabiendo que se va una gran persona, que ha dado un lección de entereza. Nadie quiere que sufras, y aunque nos resistamos a verte partir, debemos dejar que te vayas, y seas, por fin, libre...
Dedicado a alguien que ha pasado por mi vida, y que se marcha sin quejarse, sin un reproche ni una lágrima, lentamente...


















labrysmoom dijo
Siempre que rememores cada momento, allí estará.
Durante el día tendrás muchos instantes en que te verás pensándole, como si le tuvieras a tu lado. Allí están.
Hermoso homenaje.
Un abrazo, amiga.
21 Noviembre 2008 | 07:17 AM