Imagina...
Cierra los ojos y piensa que eres pequeño de nuevo, y que tienes ante ti una página en blanco, que está por llenar de las vivencias venideras; imagina que puedes ser quien tú quieres, y que nada te lo impide... Imagina que puedes vivir al compás de alguien, que os encontráis en el momento justo para los dos, y que tus sueños sean también los suyos. Imagina que hasta los deseos más complicados pueden llegar a cumplirse, aunque sea tarde...


















mixcelaneas dijo
Algunas cosas no necesito imaginarlas... y otras cosas, sí. Me gusta este ejercicio... (aunque haya cosas que no es posible cambiar y hay que aceptarlas como vienen). Soñar no cuesta nada... y es lindo "ponerse unas alas" y volar libre por un rato.
Besotesss.
29 Agosto 2009 | 12:38 AM