Refugio (microrrelato)
Y decidió que en aquel momento necesitaba encerrarse en su propia torre, subir los mil escalones y entrar en esa sala a la que nadie más tenía acceso, para después cerrar la puerta con llave y sentarse a mirar el horizonte desde el ventanal... Se quedó a oscuras por un instante y escuchó la nada, el silencio. Ni siquiera podía oír su corazón, aunque sabía que estaba latiendo. Nada, tranquilidad. Silencio y oscuridad... Y fuera, las olas rompiendo contra los acantilados.

























bering dijo
Y es que todos precisamos de nuestro refugio secreto...
Guarda bien la llave....
20 Octubre 2009 | 10:08 PM