Cerler
Los recuerdos llegan de puntillas, y se cuelan, sin que opongamos resistencia...
Ojalá vuelva a caminar por esas calles empedradas, y contemplar los gigantes helados, y los seres invisibles que un días habitaron esas casas vuelvan a hablar al oído, para inspirarme más historias.


























tigresita dijo
Precioso pueblo, imagino que eres de allí?, no me estraña que añores algo así.
Saludos.
15 Noviembre 2009 | 12:20 PM